¿Estás preparado para una visita inesperada?
Las inspecciones sanitarias pueden producirse sin previo aviso. Estar preparado marca la diferencia entre una inspección fluida y una sanción evitable. Te dejamos este checklist rápido con lo que sí y lo que no debes hacer.
Qué hacer
Mantener la calma y colaborar
La actitud es clave. Atiende al inspector con respeto y disposición.
Solicitar identificación oficial
Es totalmente legítimo comprobar que se trata de una autoridad competente.
Facilitar el acceso a las instalaciones
Negarse u obstaculizar puede considerarse infracción grave.
Tener la documentación accesible y actualizada
- Documentos de RX, Residuos, Seguros, LOPD, etc.
- Protocolos (cirugías, emergencias, limpieza, esterilización y sus controles, etc)
- Personal actualizado en listado expuesto y comunicado en la Consejería.
Responder solo a lo que se pregunta
Con claridad y veracidad, sin añadir información innecesaria.
Tomar nota de las observaciones del inspector
Servirá para corregir deficiencias y demostrar diligencia.
Firmar el acta (si procede)
La firma no implica conformidad, solo recepción.
Que no hacer
No discutir ni enfrentarse al inspector
Las alegaciones se hacen por vía administrativa, no in situ.
No ocultar información ni falsear datos
Puede agravar la sanción de forma considerable.
No improvisar documentos
Si algo no está disponible, indícalo con honestidad.
No permitir prácticas incorrectas durante la inspección
No corregir deficiencias sin indicarlo
Si subsanas algo en el momento, comunícalo para que conste.
Consejo PROINDA
La mejor inspección es la que ya tienes preparada cada día.
Revisar periódicamente tus protocolos sanitarios reduce riesgos y transmite profesionalidad.
¿Quieres ayuda para revisar tu sistema de autocontrol o preparar a tu equipo ante una inspección?
En PROINDA te acompañamos para que cumplas con la normativa y evites sanciones innecesarias.

